Xi´an China . Guerreros y Muralla Dia 3 Los Gurreros
Día 3, miércoles 23 marzo. Guerreros
Terracota
En el hotel
pedimos un taxi para ir a la estación de autobuses, que está justo detrás de la de trenes.. También se puede ir en
bus desde la zona de la Torre del Tambor hasta la
estación de trenes (hay varios, el 611 uno de ellos). Desde allí se toma el 306
hasta los guerreros (una hora de camino aproximadamente). Una vez allí
compramos las entradas al recinto (150 yuanes).
Parece ser que
todo el mundo coge el 306 y hay unas colas tremendas, pero también hay otro bús
color verde o azul que tiene escrito en el lateral «Xi’an <->
Terracota Warriors», en el que subes sin hacer cola y que sale en cuanto se
llena, que suele ser rápidamente. Cuesta
8 yuanes (uno más que el 306) y te deja en el mismo sitio. Nosotros
llegamos casi sin cola al 306 y nos subimos en él, pero a la vuelta cogimos el verde. La diferencia básicamente es que el 306
se para en las paradas establecidas mientras que el otro para alguna vez más a
recoger gente cuando le hacen señas y tiene sitio. Pero básicamente tardan lo mismo y hacen
el mismo recorrido.
Los Guerreros de Terracota se encuentran dentro del Mausoleo de Qin Shi Huang, también conocido como Mausoleo del Primer Emperador Qin , de 210-209 a. C. Fueron descubiertos durante unas obras para un
abastecimiento de agua, en marzo de 1974 y desde el año 1987 están
considerados como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Enterrando estas
estatuas se creía que el Emperador seguiría teniendo las tropas bajo su mando.
El ejército de terracota fue enterrado en formación de batalla en tres fosos,
un kilómetro y medio al este de la tumba del Emperador, que a su vez dista 33
km al este de Xi'an. Los tres fosos tienen entre 4 y 8 metros de profundidad.
Han sido excavados y se ha construido un hangar en las ruinas, llamado Museo
del Ejército de Guerreros.
Se visitan 3
fosos y un mausoleo y el orden puede ser el que se quiera, normalmente se
empieza por el 1, pero como es el más impresionante se puede dejar para el
final.
FOSO 1
El foso tiene
una superficie de 200 metros por 50 y contiene más de 7.500 guerreros, algunos
de ellos aún por desenterrar. Las figuras son a tamaño natural: miden 1,80
metros de altura y están equipados con armaduras fabricadas también con terracota. La fosa se abrió al público en 1979.
Cada una de
estas figuras tiene rasgos y características diferentes: bigotes, peinados,
jóvenes, viejos, rasgos de etnias diferentes. Las cabezas y las manos se
moldeaban aparte y luego se añadían a los cuerpos. Los uniformes reflejan
también los rangos militares a los que pertenecen. Cada soldado llevaba un
arma: arcos, lanzas, espadas, etc. Tras la caída de la dinastía Qin, los campesinos saquearon la tumba y robaron estas
armas. Las figuras son de colores vivos y brillantes, pero este color se pierde
apenas a las cinco horas de exposición al aire, debido a la oxidación. Se está
buscando una técnica que permita mantener los colores originales; por lo que por
el momento, se ha pospuesto la excavación de nuevos guerreros.
FOSO 2
Contiene 69 figuras y es conocida como
“la fosa de los generales”. Se cree
que representa al Estado Mayor del ejército. También son visibles las figuras
de cuatro caballos. La última fosa contiene unos 1.000 guerreros, muchos de
ellos sin restaurar.
En 2009 se descubrieron más
guerreros sin barba, lo que muestran que eran jóvenes de unos 17 años, lo que
indica que por aquel entonces también se reclutaban menores en el ejército. O
seguramente estos jóvenes de 17 años eran ingresados en el entrenamiento por
ser hijos de generales y para que llegasen a grados militares, no ingresaban en
el ejército hasta llegar a cumplir los 18 años de edad.
En 2010 los
descubridores y excavadores oficiales -la arqueóloga Xu Weihong y su equipo,
exclusivamente- recibieron el premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales.
EL MAUSOLEO
El Emperador dedicó
cerca de 38 años a construir el mausoleo, el cual tiene
2,13 kilómetros cuadrados de superficie y, junto a otras 181 tumbas extendidas
por la zona, cubre una superficie total de 60 kilómetros cuadrados; se cree que
para su edificación trabajaron más de 700.000 obreros. Fue edificado según el
plan urbanístico de la ciudad de Xianyang, antigua capital
de la dinastía Qin, dividida también en dos partes: interior y exterior, con
forma de pirámide truncada con una base de 350 metros y una altura de 76
metros. El mausoleo permaneció olvidado y enterrado 2.000 años. La cámara
funeraria y la tumba aún no han sido abiertas y se encuentran en el centro del
palacio subterráneo del mausoleo. La tumba está ubicada entre una réplica de la
China y un mar de mercurio y la cúpula de la cámara, con joyas y pinturas simulando a las estrellas,
según las fuentes antiguas.
En 1980 se
descubrieron dos carros de bronce pintados. Cada uno de estos carros está
formado por más de 3.000 piezas. Los cuatro caballos de cada carro están
guiados por un conductor imperial. Según algunos estudios, el primero de estos
carros serviría para allanar el camino del séquito del emperador, mientras que
el segundo sería el carro en el que el monarca dormía. Los carros, a la mitad
aproximada del tamaño real, tenían incrustaciones de plata y oro.
La visita a el
recinto suele durar unas dos horas, que junto a la hora de trayecto de autobús
más las compras etc. te hace pasar casi todo el día.
Hay gente que dice
que te desilusiona verlos, que no es para tanto. Nosotros estábamos extasiados
de ver esa grandiosa obra, tan detallada, tan perfecta. Yo había visto una muestra de guerreros que se expuso en el ACM de Singapur y te impresionan por su grandiosidad y detalle. Pero ver todo en conjunto en su propio hábitat , es impresionante. Y piensas que, como hace tanto
tiempo el ser humano era capaz de hacer esas cosas asi.
La verdad nos gustó
muchísimo.
Cuando salimos de la Fosa 1 ( la última que vimos ) llovía y nos
metimos en una cafetería a comer y a ver si paraba un poco. A la salida hay
tiendas de recuerdos, pero encontramos precios tan caros, en comparación de la
ciudad, que no compramos nada. Tras coger un autobús diferente al que habíamos
cogido a la vuelta (el 914) llegamos de nuevo a la estación de trenes de Xi'an
y allí taxi hasta el hotel, pues quisimos ver una pagoda, pero vimos que ya estaba
cerrada y no merecía la pena desplazarse hasta allí.
Esa noche fuimos al
restaurante Xian Restaurant cerca de la Torre de la Campana, era de comida
tradicional y los platos eran muy rebuscados y picantes. Nos gustó regular, lo
que más los wontons y los rollitos primavera. Yo lo escogí porque quería probar comida de la zona y un desastre.
Lo mejor la vuelta
caminando al hotel y pasamos por la plaza de las torres (tambor y campana) que son todo un
espectáculo por la noche iluminadas. A mí me pareció de lo más bonito.





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