NEPAL. Un viaje a las Montañas. Dia 2 Llegada a Kathmandu
Día 2, Sábado 11
Octubre Llegada & Kathmandú
Salida de KL con Air Asia D7192 a los 07,45 destino a Kathmandú. Según había leído, recomiendan coger asiento F para ver el
Himalaya al aterrizar. Efectivamente , como eramos 5 a alguno nos toco el F y las vistas eran magnificas.
Llegamos a las 9,55, allí nos esperaban del hotel para
recogernos.
International
Guest House
http://www.intguesthouse.com/.
En este viaje no
teníamos más que los hoteles reservados, pues leí que era fácil y mejor
contratar las excursiones allí mismo, según llegas en el hotel o en el aeropuerto. Según llegamos paramos en una agencia del aeropuerto, a sacar los billetes del
Mountain flight, y vuelos a Pokhara ( que el hotel si lo teníamos).
Sacamos el Mountain
flight para el día siguiente con Yeti Airlines 195 US $ por persona, más 4% de
cargo de tarjeta. Sacamos los vuelos de ida a Pokhara, para el martes a las 13 horas con Buda Airlines Ida 108US$ p/p y la vuelta como no había
vuelos lo contratamos en coche, 6/ 7 horas, a 50 US$ p/p en un 4x4, con aircon. Era un poco paliza , pero era lo que había, ademas pensamos que así podríamos ver el paisaje del país.
Ya con todo esto
cerrado, salimos hacia Kathmandú.
El Hotel está en el
barrio de Thamel, decían que un poco alejado del centro, pero realmente son 5 minutos
andando y no presenta gran problema, incluso la zona es más tranquila.
El hotel
está chulo, es una casa tradicional antigua, bonita la entrada. Tiene como dos
edificios o alas, las habitaciones parecidas pero los baños del ala nueva son
mejores. Las habitaciones triples están en el ala vieja y los baños son muy
básicos. Incluso en el ala vieja hay habitaciones con baños renovados, pero no
en las habitaciones triples. Pero el agua caliente funcionaba de maravilla y las camas cómodas.
Según llegamos nos
instalamos y fuimos de Visita a la ciudad
Kathmandú es un laberinto de callejuelas sin nombre ni
orden aparente, un sin fin de antiguos templos y palacios budistas e hinduistas
con grandes estatuas de dioses protegiéndolos, casas newarís de ladrillo rojo,
espectaculares balcones y ventanas de madera tallada, talleres artesanos,
patios y estanques centenarios, mandalas, molinillos de oración, mercados,
velas, ungüentos de tigre, motos, taxis, rickshaws, refugiados tibetanos,
montañeros, guías de senderismo, vacas sagradas que pasean a sus anchas e
incluso monos. En Katmandú el caótico y polucionado tráfico se mezcla con los
mercados, las antiguas tradiciones y con una rica herencia artística y cultural
que a menudo se usa como objeto de uso cotidiano, siendo frecuente ver chaityas
y pequeñas estatuas de dioses usarse como tendederos públicos, o plataformas de
templos como aparadores de un mercado de frutas y verduras. Pero es todo este
desorden y confusión lo que confieren a esta legendaria y mística ciudad de un
aura especial. Dicen que cuando pasas de la India a Nepal , este ultimo te parece un remanso de paz y orden , pero el hecho de llegar directamente allí , nos dio la impresión de caos total. Eso si un caos maravilloso , lleno de color, olor y gentes sorprendentes.
Salimos del hotel y callejeando llegamos a nuestra primera parada, Durbar Square. Según pasábamos por una calle paramos a comprar comida en un puesto que tenia una pinta maravillosa lo que cocinaba. Nosotros somos muy de probar todo, nos encanta y nunca hemos tenido problemas de salubridad con ningún alimento, ni cocinado , ni crudo.
Arquitectura newarí muy bien conservada, templos y estatuas
magníficos, y sobre todo un ambientazo increíble en esta plaza imperial. El
ambiente es de lo mejor de la ciudad, sobre todo cuando los puestecillos del
mercadillo aparecen.
Durbar Square, que quiere decir la plaza del palacio, fue hasta hace un
siglo la residencia de los reyes, y por tanto centro del casco antiguo. En ella
se encuentran las auténticas joyas arquitectónicas de la ciudad, la mayoría de
las cuales databan de los siglos XVII y XVIII, pero el terremoto de 1934 causó
graves daños y hubo que reconstruir muchos de ellos. El acceso de un día cuesta
750 Rs.
Lo primero que llama la atención es Maju Deval (XVII), un
templo de tres tejados en forma de pagoda construido sobre nueve escalones.
Pilares, ventanas y puertas son de madera tallada y su interior alberga un
lingam de Shiva. Frente a él hay un templo blanco en forma de mazorca dedicado
a Kamdev. Subimos los escalones hasta la base del templo. Desde allí hay unas
fantásticas vistas de buena parte de la plaza y es fácil observar a los
rickshaws, porteadores, o vendedores de fruta y verdura del mercado.
Gaddhi Baithak, un edificio neoclásico blanco construido como parte del
palacio por Chandra Shamsher en 1908 durante el reinado de Prithvi Bir Bikram
Shah, que rompe la armonía de la plaza. A la izquierda está
el Templo de Shiva Parvatti, construido
durante el reinado del rey Rana Bahadur Shah sobre una plataforma de ladrillos
de tres niveles, las figuras de madera de Shiva y Parvatti se
asoman desde la ventana central del primer piso. A la derecha el Templo de Mohan Trailokya Narayan (1690),
dedicado a Vishnu, tiene cinco escalones, tres tejados y bellas vigas con
diferentes imágenes talladas. Frente a él hay una gran estatua de Garuda, el
hombre pájaro compañero del dios Vishnu. También puede verse desde aquí el
Templo de Bhagwati, de tres plantas y tres tejados que forma parte del patio de
Palacio.
Siguiendo la parte exterior de la plaza pasamos junto a una
gran imagen de piedra que representa a Shiva en su manifestación destructiva,
la Imagen de Kal Bhairab, donde
multitud de fieles depositan guirnaldas de flores como ofrenda; y el Templo Kotilingeshwar Mahadev, un
templo de piedra dedicado a Shiva rematado con una cúpula en forma de campana.
El animado y concurrido Templo de
Mahendreshwar, una pagoda de dos tejados coronada por un paraguas de oro
dedicado a Shiva, es último templo de la plaza.
Volvemos por el lado interior de la plaza. El Templo de Jagannath construido sobre
una plataforma de tres niveles y dos tejados es el más antiguo de la plaza, y
se caracteriza por las esculturas eróticas en las vigas que sujetan los
tejados. A su izquierda queda una estatua arrodillada de Hanuman, dios hindú que siempre se representa en forma de mono, y a
su lado la entrada principal al Palacio
de Hanaman Ddhoka, con un par de leones guardianes de piedra. Dejando atrás
el palacio pasamos entre el Templo de
Degutalle, y la altísima Columna del
Rey Pratap Malla, sentado en un trono en forma de loto junto a sus dos mujeres y cinco hijos.
Después frente a nosotros aparece la Gran
Campana, apoyada sobre dos columnas de piedra y cubierta por un techo de
tejas, solo suena cuando se hacen ofrendas al templo de Degutalle.
La segunda ruta empieza en el Templo de Kasthamandap (XII), un santuario abierto de tres plantas,
que se cree fue construido con la madera de un solo árbol. En medio hay una
imagen de Gorakhnath y otra de Ganesh en
cada una de sus cuatro esquinas. Girando a la izquierda pasamos junto al
depósito de agua de Kohiti, donde
algunas mujeres lavan la ropa, y llegamos al espectacular Templo de Jaisi Deval, de triple tejado y elevado sobre siete
pedestales. Como está dedicado a Shiva un toro Nandi está situado frente al
primer tramo de escaleras. Cerca de allí está el Templo de Ram Chandra, dedicado al héroe de los textos sagrados del
Ramayana. Volvemos a Durbar Square por Chikanmugal St., una calle paralela a la
que hemos usado para llegar hasta aquí. Cruzamos varios patios (toles), la
plaza Lagan donde hay montado un mercado de frutas y verduras alrededor del
Templo Machhendranatah, y dos maravillosos Garudas alados frente al templo de
Adko Narayan.
Kumari Ghar
Se trata de un hermoso palacio de arquitectura newarí
situado en pleno centro de Kathmandú. En esta hermosa villa vive la diosa
viviente Kumari. Si estáis atentos, la niña que encarna a esta diosa asomará su
cabecita por la ventana y os saludará tímidamente. Nosotros no la vimos.
Hay muchos restaurantes en la plaza que te ofrecen mesas en
la terraza de la azotea para disfrutar de las vistas. Yo lo recomiendo porque la vista es impresionante, tanto de la Plaza como de la ciudad en general. Ademas desde allí se puede ver a
la gente lanzando cometas desde los tejados de las casas. Comida típica nepalí, parecida a la India, un poco picante para nosotros , pero buena.
Barrio de Thamel
Thamel no solo está lleno de hoteles de diversa categoría,
sino que allí tienes restaurantes, pastelerías, bares y colmados que te
recordarán un poco a occidente. Las tiendas venden todo lo que
puedas necesitar para practicar senderismo o montañismo, artesanías típicas,
textiles y ropa. Es el mejor sitio para equiparte si vas a la montaña, entendiendo que eres un amateur , claro y no vas a hacer montañismo extremo para lo cual necesitas ropa de otra calidad. Pero nosotros compramos chaquetas , pantalones , zapatos y todo nos ha dado muy buen resultado y incluso alguna cosa la seguimos usando, después de varios años.
Thamel es entretenido; gente de todo el mundo se concentra
allí junto con habitantes de Kathmandú que buscan contacto con el mundo
occidental y un poco de esparcimiento.

















Comentarios
Publicar un comentario